Sesiones

Como no puedo, ni quiero, tener 24/7 en el BDSM. Mi actividad como Amo, se restringe a sesiones esporádicas. Y siempre o casi siempre en mi mazmorra, muy muy raro es que salga de ella para sesionear.

Su duración siempre depende del tiempo libre que tengamos, pero suelen ser de la mañana del sábado al medio día del domingo. Y si es en laborables, pues depende del trabajo de ambos. Mínimo de 3-4 horas, para menos no me pongo. Máximo de varios días.

En mi mazmorra ni se cobra ni se paga.

Mis limites: sangrado, escatología (excepto lluvia), zoo y marcas permanentes.

Palabra de seguridad siempre, en mi mazmorra es: Galicia. Aunque si dicen "para" y no estamos en un juego violento, paro.

Para saber el dolor que está soportando la sumisa en algunas prácticas, uso la escala de números; el cero en nada de dolor, el diez es parar.

Antes de entrar hago unas preguntas sobre salud: alergias, posibilidad de mareos, desvanecimientos o desmayos. Enfermedades que deba saber: tensión baja o alta, bajadas de azúcar, asma, etc... Lesiones musculares u óseas. Uso de lentillas. Etc.....

Hay que diferenciar las sesiones con sumisas o esclavas y las sesiones de cuerdas y fotos con las modelos.

Sesiones con sumisas o esclavas

Sesiones con parejas sumisas

Aquí también hay diferencias según quien sea mi acompañante para esa sesión.

Sesiones normales de BDSM.      Sesiones de spanking.      Secuestros pactados.

Sesiones normales de BDSM.

Siempre se habla antes de empezar y si es nueva en mi mazmorra, mucho más. Practicas a realizar, gustos, fantasías y limites, todo eso ha de quedar muy claro por ambas partes. Y si nos interesa a los dos, empezamos. Esto lo digo, porque alguna sumisa ha querido poner tantos limites que al final a mí no me interesaba ni empezar.

Normalmente las sumisas van completamente desnudas y con su collar al cuello mientras dura la sesión.

El que tengan la regla no es obstáculo. No es que me apasione, pero sé sobrellevarlo.

Al final también me gusta tomar una cervecita y charlar de como ha ido. Y de como mejorar la siguiente.

Sesiones de spanking

Estás sesiones son bastante sencillas de preparar. Solo hay que determinar lugares del cuerpo de la invitada en los que se puede azotar o no, la intensidad y ver si quiere llevarse unas marquitas de recuerdo o un culo bien morado.

Tengo varios sitios donde me gusta ponerlas para azotarlas: la cruz de san Andrés, el potro, los cepos, atada a la viga vertical o en el taburete.

Los útiles para azotar están todos expuestos en la mazmorra; así que se eligen en el momento de empezar. Salvo que ella tenga preferencias uso: la mano, gato suave, fusta corta, fusta larga, gato de cuerdas casero, paletas de madera y látigos cortos. Las varas no suelo usarlas salvo que las pidan.

El control del dolor también es numérico y existe palabra de seguridad.

Secuestros pactados

Esto es como una sesión pero a lo bestia, por lo tanto hay que hablar mucho mas y determinar particularidades especiales.

Hay palabra de seguridad.

Mínima duración, 24 horas. Durante el secuestro no habrá descansos para hablar, salvo que utilice la palabra de seguridad. Esto es, para que el estado mental de la secuestrada se crea la situación.

El secuestro puede empezar en la misma mazmorra o previamente con traslado en el maletero de mi coche. Durante todo el secuestro estará o maniatada o encadenada por el tobillo.

La secuestrada podrá resistirse, pero no con fuerza máxima; pues sino yo tendría que hacer lo mismo y habría peligro de hacerla daño sin control.

Se pueden pactar ciertas llamadas de teléfono durante el secuestro, en caso de tener que llamar a hijos o similares.

Habrá mucho tiempo de enjaulamiento.

Se puede preparar visita de más hombres para que la usen a la vez.

Sesiones con modelos de cuerdas.

Esto es totalmente diferente. También se pacta todo. Pero normalmente solo es la ropa que usarán y los tipos de ataduras que quieren, Si llegamos a un acuerdo, adelante.

No hay roces ni tocamientos ni azotes ni nada de eso. Sólo cuerdas y fotos. Y para publicar las fotos ellas tienen la última palabra, una vez las hayan visto.

No discutiré que con algunas modelos si han habido roces, pero antes se habia hablado hasta donde llegar.