Tipos de azotainas

Fuente: http://www.angelfire.com/ex/ecstagony/info/arttec/spantype.htm 
Una azotaina, (nalgadas, latigazos, cinturonazos, lo que sea) puede ser un castigo, puede ser diversión, puede ser una experiencia erótica.
Hay diversos tipos de azotainas que pueden ser clasificadas (sin mucho rigor) como:
Azotainas juguetonas. Son la que se dan sólo por diversión, con todos alrededor riendo y bromeando, como las "palizas de cumpleaños" norteamericanas, o un par de palmadas en la cola como broma. Están difundidas aún fuera de la comunidad de BDSM. Es la clase de azotainas que de dan cuando se juegan los "juegos de palizas" que se pueden comprar para jugar en grupo, y también la mayoría de las dadas en los juegos sexuales previos a las relaciones, aún entre parejas "vainilla". Usualmente se usa la mano o algún implemento liviano, y usualmente implican poco dolor (a lo sumo algo de ardor) o ninguno. El placer es compartido.
Azotainas sensuales. Son las que se dan por la experiencia sensorial en si, para disfrutar recibiendo diferentes sensaciones, para llevar al sumiso a la agonía del placer. Comprenden caricias, suaves o violentas, tocar al otro, sentir al otro sobre el regazo o sentirse uno mismo en el regazo del otro. El placer debe ser mayormente para el sub.
Azotainas Sexuales. Son parte de los juegos amorosos antes de tener sexo, o parte del sexo mismo. Se utilizan para excitar a la pareja o para aumentar la excitación propia. El placer es compartido.
En los dos últimos casos, los instrumentos usados y la cantidad de dolor dependerán de los gustos de la pareja.
Azotainas "porque si" Por qué arruinar el placer de una buena azotaina con excusas sobre por qué darla? Este tipo de azotaina se da porque el dominante quiere mostrar quien manda, porque el sumiso necesita una, porque ambos quieren disfrutar del juego o sólo por que si.
De este tipo son las azotainas "de mantenimiento" dadas por un "Amo" a su "esclavo" sólo para recordarle su lugar.
Desde luego, los instrumentos y el nivel de dolor dependerán de los deseos de los participantes.
Azotainas de castigo Estas son las azotainas reales, las que se usan para provocar un cambio de comportamiento. Se dan para castigar alguna falta cometida por el sumiso en la vida real o durante una escena. Como las que dan los padres a sus hijos, se supone que sean desagradables. Para ser útiles el castigado debe recordarla como una experiencia que debe ser evitada. Para las azotainas de castigo puede usarse algún instrumento, y pueden no darse sobre las rodillas. El no tocar al castigado sino con la herramienta puede ser parte del castigo. Esta es la ocasión para darle "seis de los buenos", o una buena ración de correazos. El nivel de dolor necesario dependerá del nivel de sensibilidad del castigado. Es la única en el que el placer es sólo para el dominante.
Azotes para "quebrar" Aunque suelen ser muy dolorosas, estás azotainas no son tanto físicas como síquicas. Su propósito es quebrar las barreras del sumiso, permitiéndole llorar hasta que se le acaben las lágrimas. Se dan normalmente a pedido del sumiso, que necesita ser reducido a un estado infantil, donde llorar está permitido y nada se puede ocultar.
Tenga mucho cuidado: está tocando muy profundamente los sentimientos del castigado, puede haber una regresión a la infancia, y si el sumiso fue castigado muy severamente o abusado cuando niño, o por una pareja anterior, puede despertar memorias dolorosas.
En este tipo de azotainas, el "después" debe ser especialmente intenso. El sumiso deberá ser abrazado, acariciado, besado. Se lo deberá cuidar, y se le debe recordar que es un ser humano valioso, que es amado, respetado y necesitado.
Desde luego, se requiere mucho dolor para romper las estructuras mentales del sumiso.
No trate de hacerlo con un desconocido, ni si su relación no es muy estable, o si no está totalmente seguro de lo que está haciendo.
Estas azotainas no significan placer, se dan para cubrir una necesidad del sumiso.