Clasificación por niveles de la sumisión/esclavitud

Este artículo lo he encontrado por diversas webs de la red, sin poder determinar su autor. Por lo tanto omito su origen, no por apropiármelo, más bien por honestidad.
Leyéndolo, se nota que ha sido traducido por algún programa automático, por lo que procuraré dentro de mi poco saber, cambiar algún "palabro" que nos chirría al leerlo.
Y por último, os diré que no soy muy amigo de las clasificaciones; pero esta es de las menos malas. Espero que a alguien le sea de provecho el siguiente texto.

Nueve niveles en la sumisión/esclavitud
Dentro de la subcultura del BDSM, las palabras "sumisa y esclava" se citan para designar cosas muy distintas dependiendo de la persona que las diga. Cuando las sumisas dicen "quiero ser tu esclava", a veces sólo quieren decir: que ellas quieren ser atadas y azotadas.

Muchos dominantes profesionales no son sinceros con sus clientes sumisos y los tratan como esclavos.

En el otro extremo, hay gente que quiere ser sirviente a tiempo completo, y que realmente quieren existir únicamente para el uso, disfrute y conveniencia de su dominante. En medio de estos dos extremos existen un montón de matices:
1- EL MASOQUISTA NO-SUMISO (KINKY SENSUALIST): esta persona no es sumisa ni acepta humillaciones ni cede su control. Le gusta el dolor buscando su propio placer; sin pensar, la mayoría de las veces, en el disfrute sádico de su compañero de juegos.
2- NO ESCLAVO/PSEUDO SUMISO: no entra en el juego de ser esclavo; pero sí le gusta jugar el rol de la sumisión. Por ejemplo: Juegos de profesor de escuela, infantilismo, travestismo forzado, enfocados más a la humillación que a la sumisión. Dicta lo que quiere hacer en la sesión en gran medida.
3- ESCLAVO DE JUEGOS/PSEUDO-SUMISO: le gusta jugar a ser un esclavo pero sin llegar a serlo; en algunos casos le gusta sentirse usado para satisfacer el sadismo de su compañero. Puede incluso servir al dominante, pero solo en los términos decididos por él. Dirige la escena en gran medida, a menudo fetichista (por ejemplo los adoradores del pie).
4- VERDADERO SUMISO, NO ESCLAVO: realmente cede el control (solo temporalmente y dentro de los límites convenidos) Pero alcanza su satisfacción en la sumisión siendo usado por el dominante. Le suele excitar el suspense, su vulnerabilidad y el ceder la responsabilidad. No dirige la escena salvo en términos muy generales. Busca su propio placer (más que alcanzar el placer en el disfrute de su dominante)
5- VERDADERO SUMISO QUE HACE DE ESCLAVO: Realmente cede el control de forma temporal, solo durante las sesiones y sin límites; y alcanza su satisfacción en servir y/o ser usado por su dominante, pero solo con fines de diversión, normalmente eróticos. Puede no gustarle el dolor. Si le gusta, se excita con el dolor de forma indirecta, por ejemplo: le gusta ser un objeto de su compañero sádico, y pone muy pocos límites o exigencias.
6- SIN COMPROMISOS A CORTO PLAZO, PERO MÁS QUE SEMI-ESCLAVO DE JUEGOS: realmente cede el control, generalmente sin límites, quiere servir y ser usado por su dominante, quiere satisfacerle en cuestiones tanto eróticas como no eróticas, pero solo cuando está de humor. Puede incluso actuar como un esclavo a tiempo completo, digamos que por unos días, pero puede abandonar en cualquier momento o al final del tiempo acordado. Puede o no tener relaciones largas con otro Amo, pero, del mismo modo, el esclavo tiene la última palabra sobre cuando servirá y a quien.
7- ESCLAVO A MEDIA JORNADA PERO VERDADERO: tiene un compromiso adquirido en una relación Amo/esclavo y se considera como la propiedad del dominante en todo momento. Quiere obedecer y complacer a su Amo en todos los aspectos de su vida eróticos y no eróticos. Dedica la mayor parte del tiempo a otros compromisos, por ejemplo el trabajo, pero su Amo es lo primero en su tiempo libre.
8- ESCLAVO A JORNADA COMPLETA: Se acuerdan unos límites y exigencias generalistas; el esclavo solo vive para el placer del dominante. A cambio espera ser considerado como una posesión estimada, no muy diferente al ama de casa tradicional pero dentro del mundo BDSM; la relación tiende a ser totalmente consensuada, sobre todo en el caso del esclavo masculino. Dentro del mundo BDSM el acuerdo del esclavo a tiempo completo es establecido de una forma explícita, siendo consciente de la magnitud de esto, con más conciencia de los peligros posibles, y de la magnitud de la cesión de poder.
9- ESCLAVO TOTAL SIN LÍMITES: Una fantasía ideal que probablemente no existe en la vida real (salvo en los cultos religiosos autoritarios y otras situaciones donde el consentimiento es inducido por el lavado de cerebro de la presión social o económica y así no es totalmente consensuado) Unos cuantos puristas de S / M insistirán en que no eres realmente un esclavo salvo que hagas todo lo que tu Amo desee, sin límites de ningún tipo. Me he encontrado alguna gente que dicen ser esclavos sin límites, pero dudo mucho que lo sean.