La súplica de la sumisa

Dentro del BDSM existen muchos detalles, que cada pareja usa o no, dependiendo de sus gustos y acuerdos. Uno de ellos es la súplica, quizá la forma más sumisa y emocional de pedir algo a otra persona; y una de las humillaciones más frecuentes entre las parejas BDSM. Cuanto más veces se obliga a la sumisa a repetir la súplica, más humillante llega a ser, pues con la repetición deben exagerarse los gestos, palabras, etc... mostrándose más sumisa si cabe.
¿Cuando usarla? Evidentemente debería usarse solo en casos en que la sumisa pide algo muy importante para ella; algo que le es vital. Si se usa en cualquier tipo de petición, pierde su esencia de algo extraordinario.
Ejemplos:
-suplicar ir al aseo, cuando se lo han negado varias veces antes.
-suplicar que se le permita llegar al orgasmo
-suplicar que deje de azotarla el Amo, cuando ya ha recibido un buen número de azotes
-suplicarle al Amo, que le permita lamer sus pies, sus zapatos, su polla, etc...
No veo adecuado el usar la súplica en la primera petición al Amo; debería empezarse por los verbos: solicitar, desear, pedir, agradecer, etc... Y si se argumentan las peticiones, mejor. Y si con esa primera petición no se consigue lo deseado, probar con el verbo suplicar. Así que, úsese poco pero bien; ya que, si se abusa de la súplica, parecerá que la sumisa es una "llorona maleducada".
¿Donde usarla? Yo restringiría su uso exclusivamente a las sesiones; no cabe duda, que una sumisa puede suplicar ir a comprar unas manzanas para la cena, pero me parecería un exceso.
¿Como usarla? Si le damos a la súplica el valor de la más alta forma de pedir algo a otra persona superior, debería pedirse acompañada de actitud sumisa. Al fin y al cabo la súplica le recuerda a la sumisa que ha cedido su poder de decisión sobre su cuerpo y mente.
En la mayoría de los casos, será el Amo quien adiestre a la sumisa en que postura, tono de voz, palabras adecuadas y situaciones puede suplicarle. No olvidemos que es el dominante quien concede la gracia de permitir que la súplica se cumpla.
Algunos Amos pueden esperar a que la súplica se repita un cierto número de veces para concederla; esto ya va a gustos del dominante en concreto. Otros no aceptan ninguna súplica.
El temor de toda sumisa que suplica, es que el Amo haya tomado ya una decisión irrevocable y las súplicas no hagan más que molestarlo. Entonces peligro, el castigo por las súplicas puede ser muy severo. Sumisas, intentad descubrir en la cara y voz de vuestro Amo, cuando un "no" es definitivo; o cuando el Amo está provocando entrar en el juego de la humillación y/o súplicas. Procurad no ser cansinas, eso no es bueno para vosotras.
Por otro lado, la satisfacción de la sumisa cuando ve concedido su deseo tras suplicarlo encarecidamente, es mucho más gratificante que si solo lo hubiese pedido; pues ve premiado su esfuerzo y entrega por su Amo.
Por ello, llega a ser bastante común el que esta forma de comunicar la sumisa sus deseos, se use dentro de las sesiones BDSM.
Yo, para las súplicas, prefiero el verbo adecuado: suplicar. Queda bien con otros verbos, pero me parece que "Amo, le suplico que me permita ..........." es el súmmum de las peticiones.
Vicente.