Juegos con cera

Jugar con cera, puede que sea una de las primeras practicas con las que se inicia la gente en el BDSM. Pero como casi todos nuestros juegos, si se realizan mal, corremos el riesgo de lesionar a nuestra pareja sumisa.

Puntos a tener en cuenta:

- Sensibilidad de la sumisa al calor, tipo de piel, alergias.

- Cera utilizada.

- Zona en la que se utiliza.

- Como usarla.

- Retirar la cera.

- Últimas consideraciones.

Sensibilidad de la sumisa al calor, tipo de piel, alergias.

Una frase muy común en el BDSM es, "cada sumisa es diferente"; así que, tomad este texto como una orientación y no como algo inamovible y verdad absoluta.

- La sensibilidad de la sumisa al calor. Igual que al dolor, cada persona tiene un nivel diferente y dentro de su cuerpo, hay áreas más sensibles que otras. Las experiencias con 10 sumisas anteriores, sólo valen como orientación para la que hace 11. Id de menos a más, sin prisas.

- Tipos de piel. Se dice comúnmente, que las pieles finas son más sensibles al calor, dolor, presión, etc...

- Alergias. Las velas de colores llevan compuestos químicos que pueden generar alergias. Tenedlo en cuenta. Haced siempre una prueba con dos o tres gotas y esperad 5 minutos.

Cera utilizada

Como imaginareis hay muchos tipos de cera y no voy a entrar en sus diferencias; yo sólo utilizo dos: las velas que venden en los sex-shops y la cera para masajes.

Las velas de sex-shop están fabricadas pensando en nuestro juego de echársela por encima a alguien; eso ya es la mejor garantía de que no haremos más daño del que pretendemos hacer. Algunos me dicen que son tres veces más caras que las que ellos usan. Me da igual, las velas de sex-shop tal y como las uso yo, me duran años; el coste está sobradamente amortizado.

Cera para masajes. Haced la prueba de alergia, no está de más, aunque no debe haber problema. Seguid las instrucciones de la cajita.

Zona en la que se usa.

En la cara no usarla.

Normalmente se usa en los pezones y vulva. En pezones, resto de teta y vulva no hay problema; o al menos a mí nunca me ha pasado nada raro.

Si ya queremos echarla dentro de los labios mayores o ano hemos de ir con más cuidado, son zonas muy sensibles y mejor no hacerlo hasta que la sumisa haya cogido bastante experiencia con la cera y sus síntomas. La vagina tiene un PH que es fácil alterarlo si se introduce cera, dando lugar a posibles infecciones vaginales.

En el resto del cuerpo no hay problema. Recordar, en la cara no.

Como usarla.

Si la sumisa no tiene experiencia con la cera, empezad a echarla desde 50 cm de altura mínimo, e id bajando según veáis sus reacciones.

Si la vela la tenéis horizontal y girándola, la cera caerá más fría. Si la vela la tenéis vertical y os esperáis a que se forme un poco de cera liquida y la volcáis, caerá más caliente.

Si las gotas de cera al dejarlas caer las acumuláis en un único lugar, el calor se va acumulando y puede producir quemaduras.

Retirar la cera.

Para gustos los colores. Hay quien las quita a golpe de fusta, flogger o vara. Otros con un cuchillo sin filo y con sumo cuidado. Otros con una tarjeta. Otros con las uñas. Y otros dejan que sea la sumisa la que se los quite como quiera.

Yo personalmente me gusta hacerlo con cuchillo.

Las gotas de cera tras quitarlas, tienen la particularidad de aparecer por el suelo semanas después. Barred bien, si no queréis dar explicaciones. A mí me gusta que sea la sumisa la que, a cuatro patas, las recoja del suelo mientras la voy azotando el culete; y pobre de ella como se deje una sola gota.

Últimas consideraciones.

Se suele decir, que dentro del mismo tipo de vela, las de colores oscuros queman más que las claras.

Toda práctica BDSM tiene sus riesgos. Ésta quizá de la que menos, pero así y todo, observad siempre las reacciones de vuestra sumisa, no todos los días ella está igual de sensible.

 

 

 

 

Las velas, no siempre se usan para echar la cera sobre la sumisa.